La mayoría de los padres y adolescentes luchan. Estas «luchas de poder» ponen a prueba la paciencia de todos. Casualmente le pregunta a su hija si va a usar esa camisa, y ella responde: «¡Cálmate mamá!» ¿Qué deben hacer los padres? Si bien estos desafíos son una parte normal de la vida cotidiana de los adolescentes, hay pasos a seguir para evitarlos (o al menos reducirlos).

Si reaccionamos exageradamente o perdemos la calma, disminuimos nuestro control con los adolescentes y aumentamos el conflicto. Los padres muestran que están a cargo al mantener la calma y tratar un problema de manera imparcial. (Sí, es más fácil decirlo que hacerlo).

ATENERSE A LAS REGLAS BÁSICAS

Decida algunas reglas no negociables. Estos pueden ser tan simples como «no hay televisión hasta que la tarea esté terminada» o «poner la ropa sucia en el cesto». Cuando un adolescente niega o resiste, no discuta sobre los detalles ni negocie. Simplemente diga: «Lo siento, eso va en contra de las reglas familiares». Los adolescentes intentarán burlarnos o comenzar una discusión. No explique en exceso y no renegocie. Solo recuérdales la regla.

IGNORAR LAS «COSAS CHICAS»

Muchos conflictos no valen su tiempo y energía. ¿Realmente importa si su habitación está limpia para una pijamada? ¿Sería el fin del mundo si tocan un CD más? Probablemente no. La clave para una crianza exitosa es saber qué batallas vale la pena enfrentar. Concentrarse sólo en los temas que realmente necesitan su atención para proteger el bienestar de su hijo adolescente.

SABER CUANDO DEJARLO PASAR (OLVIDARLO)

El conflicto conlleva diferentes significados y sentimientos para padres y adolescentes. Cuando los adolescentes explotan sobre algo que consideramos «insignificante», los adolescentes tienden a olvidarse del problema poco después. Para nosotros, la tensión puede persistir y hacernos más molestos.

A veces, solo tenemos que dejarlo pasar u olvidarlo. Aprenda a ignorar la «actitud», el comentario o la amenaza de desobediencia de su hijo adolescente.

¿POR QUÉ TODO EL CONFLICTO?

«Porque soy el padre» ya no funciona. Los adolescentes saben que pueden llegar a conclusiones por su cuenta, pensar de manera independiente y cuestionar y debatir (esto también puede significar discutir). Su mundo se ha expandido y pueden acudir a otros adultos y amigos en busca de consejos y respuestas. Nos guste o no, es natural que un adolescente cuestione la autoridad de un adulto, y está bien si no están de acuerdo con nosotros todo el tiempo.

NO ES «COOL” O “CHÉVERE” SER VISTO CON LOS PADRES

Los adolescentes están desarrollando su sentido de identidad, y puede ser un momento de ansiedad para ellos. ¿Las malas noticias? Los adolescentes harán todo lo posible para distanciarse de nosotros y poder establecer su identidad e independencia. ¿Las buenas noticias? Cuestionar las reglas y volver a examinar las creencias que les enseñamos es la norma. Y aunque los adolescentes pueden estar en desacuerdo con los adultos a veces por la única razón de ser diferentes a nosotros, también pueden tener una razón lógica para llegar a su propia conclusión. Es un desafío, pero debemos tratar de comprender mejor cómo los adolescentes sopesan las decisiones.

Adaptado de: «Parenting parenting of teens» Servicio de Extensión de la Universidad de Minnesota y Universidad de Wisconsin – Extensión, 1999

Information on CoronavirusLearn More